En Alemania, el momento en que se protege el título está definido con exactitud: según el artículo 5, apartados 1 y 3, de la Ley de Marcas (Markengesetz, MarkenG), el autor solo tiene derecho a la protección de los derechos de autor sobre el título de su obra cuando esta se comercializa efectivamente. En el caso de los libros, el título solo está protegido tras su publicación, a menos que se haya solicitado la protección del título en una fecha anterior. Por regla general, quien registra primero el título es quien puede utilizarlo. Sin la notificación de protección del título, los derechos de autor corresponden a la parte que haya comercializado primero el producto.
Un título se diferencia de una marca en que el nombre puede seguir utilizándose en otros sectores y solo es válido para el sector al que pertenece la obra. Por ejemplo, se descarta cualquier confusión entre el título de un libro y una cadena de comida rápida, por lo que la protección del título de un libro se aplica exclusivamente a otros libros. Dentro del sector editorial, hay que distinguir entre los distintos tipos de negocios: por ejemplo, dos novelas de ficción no pueden tener el mismo título, mientras que un libro de no ficción o un álbum de fotos podrían tener el mismo título que una novela de ficción. Lo importante es que se descarte cualquier confusión. ¡Atención! Un título protegido puede infringir los derechos de marca de otros, por lo que es imprescindible que compruebe los derechos de marca del título que ha elegido antes de registrarlo (o déjenos comprobarlo nosotros). Existen diferentes motores de búsqueda y proveedores que realizan búsquedas detalladas y le ayudan a orientarse sobre los aspectos legales del título que desea. Si su título existe literalmente o de forma similar, lo mejor es que consulte directamente al propietario del título.